Nuestro viaje por Normandía, un lugar de ensueño

Ya no nos queda nada para terminar el verano que he de decir ha sido fantástico.
Lo cierto es, que lo hemos aprovechado a tope, hemos descansado, disfrutado de la familia y de los amigos y hemos vivido momentos inolvidables. Ya sabéis que la monotonía nos resulta muy aburrida, nos encanta viajar, vivir aventuras nuevas y emocionantes y compartirlas con la gente que queremos.

Las dos últimas semanas de agosto hemos disfrutado de un viaje de ensueño con nuestra pandi viajera por tierras francesas, recorriendo Normandia y París.

Hoy, vamos a dedicar esta primera entrada a compartir con vosotros algunos de los lugares que hemos visitado en Normandia, y también algunos enlaces que os pueden resultar útiles para aquellos que quieran organizar su propio viaje.
Más adelante os contaremos la segunda parte del viaje a la maravillosa ciudad de París.

Este es el cuarto año que hacemos un viaje por Europa, viajamos varias familias muy amigas con nuestros hijos y lo cierto es que cada año volvemos más contentos. Nos queremos mucho y nos llevamos de maravilla, compartimos todo y la convivencia es magnífica. Tenemos una fantástica infraestructura y cada uno de los adultos tenemos un rol, unos buscamos las casas y entre todos planeamos rutas y excursiones, otros son los conductores, otros gestionan el fondo común y están siempre dispuestos a todo lo que se necesite, y además contamos con un fantástico cocinero que se encarga de hacer unas cenas suculentas y cuenta con unos pinches muy dispuestos.

Los niños están felices, les encanta viajar juntos y disfrutan de cada momento, es una experiencia muy enriquecedora, aprenden un montón de cosas nuevas y conviven con sus amigos, además, cada año crean juegos y canciones nuevas de ese viaje, ja, ja podríamos editar ya un cd.
Y al final del viaje, ya empiezan a preguntarnos por el siguiente y ahora que ya van siendo más mayores nos dicen sus preferencias.

Y diréis, ¡en época de crisis no se pueden hacer viajes así!, pues os contamos como.
Una vez que hemos decidido el destino, tras aportar nuestras preferencias, buscar un buen lugar para los niños, estudiar precios y demás, sacamos el vuelo con mucho tiempo de antelación y con seguro de cancelación por si ocurre algo imprevisto, y de esta forma nos sale baratísimo.
Después empezamos a buscar casas para diez o más, que nos gusten, sean cómodas, tengan lo que queremos incluido lavadora, lavavajillas, secadora etc y lo más importante en una zona que sea bonita y nos sirva como centro de operaciones para nuestras excursiones y que tenga buen precio. El paso siguiente es alquilar los coches, alquilarlos desde España sale mucho más barato, y todo esto son gastos compartidos entre las familias que vamos.
Después un fondo común para todo, las compras del supermercado, la gasolina, las entradas a los lugares a visitar, los restaurantes, el alquiler de bicis para pasear algún día, las meriendas con los postres típicos del lugar...
Desayunamos y cenamos en casa, y a veces llevamos comida si la ruta de ese día nos permite comer al aire libre, y siempre llevamos buscadas las ofertas familiares, las propuestas de otros viajeros etc.

Este año hemos viajado por tierras normandas y por la maravillosa ciudad de la luz, París. Hemos ido 5 familias, 16 en total y ha sido una experiencia inolvidable.





La primera semana alquilamos una casa fantástica en una granja en Normandía que ha hecho las delicias de todos, especialmente de los niños. Una casa para 18 personas (nos sobraba sitio), en plena naturaleza, todo un lujo. La casa la alquilamos en esta página donde se pueden encontrar casas espectaculares y a buen precio por toda Francia.



Nuestra casa de Normandía

La casa tenía también una granja, así que, los niños tenían un montón de animales, fue una de las cosas que nos ayudó a decidirnos por esta casa, y no nos equivocamos.
Los perros Cooper, el del balón y Fichi, el blanco, fueron sus mascotas. Cooper les esperaba todos los días y cuando veía que llegabamos con los coches iba corriendo a por el balón para jugar con ellos.


Nuestras mascotas normandas


Una noche hicimos una cena alrededor de la hoguera, contamos historias y jugamos al escondite con linternas y a los niños les encantó..
Cerca de la casa había unos bosques frondosos, que nos recordaron mucho a los de Irlanda, y pudimos dar estupendos paseos, coger moras, cerezas...




Algunos de los pueblos maravillosos que hemos conocido en este viaje son:

Pont-Audemer llamada la Venecia normanda. Fue el primer pueblo normando que visitamos, y ni decir tiene que es un pueblo lleno de encanto, sus casas con entramado de madera, sus canales, la iglesia de San Audoeno con mezcla de estilos románico, gótico y renacentista...
Un placer para los sentidos pasear por sus calles.




Pont-Audemer (La Venecia normanda)


Honfleur es uno de los puertos más atractivos de Normandia y ha sabido conservar las huellas de su rico pasado histórico. En el siglo XIX se convirtió en centro de actividad artística. Aquí nació el pintor Eugène Boudin en 1824 y otros muchos como Courbet o Monet representaron este puerto en varias de sus obras .
Podéis encontrar más información aquí.



Honfleur


Rouen es la capital histórica de Normandia. Allí en la Plaza del Viejo Mercado fue condenada y quemada Juana de Arco en 1431. También está considerada la Ciudad de los 100 campanarios.
Otro de los monumentos emblemáticos de la ciudad es el Gran Reloj (Gross Horloge) con uno de los mecanismos de relojería más antiguos de Europa y que funcionó desde el siglo XIV hasta 1928.




Rouen





Iglesia Sainte Jeanne d'Arc



Etretat 

Es famosa por sus acantilados cretácicos y sus aguas lechosas.
En uno de estos acantilados de ensueño la erosión ha dibujado un arco. Fijándonos bien podemos imaginar la cabeza de un elefante que hunde su trompa en el mar, ¡qué maravilla de la naturaleza!
Un lugar inolvidable que ha quedado grabado en nuestras retinas y que sirvió de inspiración para numerosos artistas como Boudin o Monet, entre otros.


 

Acantilados de Etretat

 

Acantilados de Etretat



Mont Saint Michel

He de decir que este era uno de mis sueños, conocer Saint Michel algún día, y se ha hecho realidad.
Era una excursión un poco alejada de nuestra casa, pero realmente mereció la pena, grandes y pequeños salimos entusiasmados.
Nos habían dicho que para poder verlo con relativa tranquilidad era mejor ir por la tarde a partir de las 5, porque por la mañana, no se podía caminar de gente que había, y así hicimos.
Cuando llegamos la marea estaba baja, cogimos las lanzaderas (gratuitas), que te llevan desde el aparcamiento (podéis ver las formas de acceder al monte aqui ) y allí estabamos ante esa maravilla  Mont Saint Michel.
Para ver la abadía decidimos hacer la visita nocturna que empezaba a las 7, y si vais allí en alguna ocasión, en verano, eso si, os recomiendo esta visita, porque hay mucha menos gente, todavía hay bastantes horas de sol para verlo bien, y además te puedes ir asomando a ver como va la marea, y al salir descubres que ya ha subido y la puerta por la que habías entrado ahora está inundada de agua, y hay que salir por otro lugar, ¡una risa!, por cierto, los niños se quedaron alucinados. Además en estas visitas nocturnas hay repartidos solistas por el interior de la Abadía que amenizan la visita con música clásica. Y otro aliciente, la iluminación nocturna.

Pero ¿conocéis la leyenda que rodea esta abadía?, se la contamos a los niños y les entusiasmo.
¿sabéis por qué Aubert, el obispo de Avranches, hizo construir en el siglo VIII una capilla en un monte rocoso aislado, rodeado de arena cuando la marea baja, y de agua cuando sube?
"La antigua leyenda cuenta que Aubert asistió al combate que los ejércitos de los cielos mantuvieron con los de los infiernos. El arcángel San Miguel, a la cabeza de los primeros, combatía enfundado en una reluciente armadura. El diablo, a la cabeza de los segundos, encarnado en un dragón, arrojaba fuego por la boca. La violenta batalla duró mucho tiempo, hasta que el arcángel atravesó con su lanza al dragón en un peñasco aislado que se encontraba entre el mar y la tierra, llamado "Monte Tumba". El arcángel, victorioso, se apareció en sueños a Aubert para pedirle que construyera en aquel lugar un santuario"



Mont Saint Michel (con marea baja)




Interior de la Abadía del Mont Saint Michel




Mont Saint Michel a la caída del sol


Chateu Gaillard

Bordeando los meandros del Sena se encuentran las ruinas de este castillo medieval que fue mandado construir por Ricardo Corazón de León, sobre un acantilado, para, dada su posición estratégica, poder proteger el ducado y la ciudad de Rouen.
Una de las cosas curiosas de esta gran fortaleza es que fue construida en menos de 2 años.



Chateu Gaillard



Giverny

En 1883 Monet alquiló una casa en este pueblecito y allí trabajó hasta su muerte a la edad de 86 años.
Tuvimos el placer de visitar la casa y su magnífico jardín fuente de inspiración de Monet, un lugar idílico como queda plasmado en algunas de las obras más preciadas del pintor.
Ésta fue una excursión especialmente bonita, los niños estaban encantados con la variedad de flores del jardín y cada uno eligió cual era su flor preferida.
Un remanso de paz, belleza, armonía, maravilla...



Variedades de flores en los jardines de Monet




Jardines de Monet

Y con esta preciosa excursión terminamos nuestro viaje a Normandía.
Al día siguiente madrugamos, teníamos que dejar la casa a las diez. Nos despedimos de los dueños y de nuestras mascotas y nos fuimos camino de nuestra nueva casa en París.
Pero eso os lo contaremos en otra entrada.
Continuará...

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